Archive for Junio 2008

8. Mariposa technicolor.

8. Mariposa technicolor. Sofismo al por mayor. Pasen por favor.

El inefable doctor Mariano Grondona -el mayor sofista que nos queda a los argentinos después de la muerte del maestro, y a muchas cabezas por delante de quienes le siguen en méritos, como Marcelo Longobardi y otros-, metió en su editorial político que dio en Radio 10 esta mañana la teoría de la mariposa y el caos.

Ya conocés la versión más vulgarizada de la compleja teoría matemática: una mariposa levanta vuelo en un sitio y provoca con su aleteo un tsunami en la parte opuesta del mundo. Una variante de la antigua refutación al determinismo histórico: si Napoleón no hubiese sufrido un resfriado cuando… En fin, ya conocés la figura literaria, nacida a partir de una teoría matemática un poco más compleja que el conflicto provocado por la patria sojera.

Bien. En el comentario editorial radial del profesor emérito del gorilismo nacional (muchas palabras terminadas en al, da para alguna rima chusca… :-) ); en el comentario del profe, decía, la mariposa fue Martín Lostaeu y el tsunami es la situación dada ayer en Gualeguaychú.

Una vez que el profesor (el más conspicuo representante de la negación de la lógica aristotélica y aun de la hegeliana que tenemos por aquí), planteó la cosa fue más allá.

En realidad, dijo, no se puede volver al diez de marzo, pero sí se puede hacer como que no sucedió. O sea, volver al diez de marzo. :-)

Pero hay más: Dijo que eso de volver al 10 de marzo no se puede hacer, no porque la presidenta no lo quiera, sino porque Néstor Kirchner no la deja. Y fue más lejos aún: la mariposa es, en realidad, Néstor Kirchner. Y mucho, pero mucho más lejos aún fue el doctor Grondona: es así porque la mariposa está mal de la cabeza. Su capricho obedece a un problema pisquico, conjeturó el doctor campesino. En otras palabras, más de rioba, el ex presidente está chapita y nos está llevando al tsunami social.

Ahora bien: Digo yo, ¿no?, para acotar nomás: No volvamos al 10 de marzo, ¡volvamos al 10 de diciembre!, cuando gobernaba la mariposa loca quien, durante cuatro años de gobierno, estaba tan loco el pobre que hizo que el campo ganara fortunas con la soja. Durante cuatro años de gobierno, Néstor Kirchner no provocaba ningún tsunami ni era ninguna mariposa. Los productores rurales ganaban fortunas. Ahora que dejó el poder, se volvió loco.

Doctor Grondona: no sea caradura, señor. Diga las cosas como son: molestan las retenciones móviles, una modificación necesaria, habida cuenta de los nuevos precios internacionales de las comodities, a las retenciones impuestas por Eduardo Duhalde y sostenidas por Néstor Kirchner.

Los dirigentes ruralistas están sacudiendo las bases institucionales de la patria por no perder una renta extraordinaria que no les pertenece. Ésa es la verdad, doctor Grondona. No hable de mariposas, que tratándose de usted, hasta es de mal gusto…. :-):-)

Quiero decir: déjelas para los matemáticos, para los amantes del animé, o para los poetas como Fito Paéz.

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Hasta la próxima, y feliz día del padre para todos. Para todos: tirios y troyanos. Para usted también, señor De Angeli.

Add comment 15 Junio, 2008

7. Los “productores”… del caos.

7. Madrugada del domingo 15 de junio de 2008. Los productores… del caos.

Estaba previsto, claro, que los subversivos entrerrianos de Gualeguaychú habían de mantener coletazos de su protesta por varios días aun después de la derrota de la Mesa de enlace. Por varias razones. La principal, por la ignorancia que todos aquellos que durante tres meses fueron la herramienta de intereses ajenos tuvieron siempre acerca de las negociaciones que se llevan a cabo desde las cúpulas.

Sin duda alguna, la mayoría de los entrerrianos que siguieron y siguen a Alfredo De Ángeli jamás tuvieron conciencia de que han sido utilizados por las cúpulas del poder del campo para que éstas estuvieran en mejor condiciones de negociar con el gobierno. Y mucho menos todavía, conciencia de que eran actores de bajo presupuesto para un show montado por los medios.

Víctimas de una dinámica que ellos mismos alimentan una y otra vez con el trillado ganamos o ganamos (la ignorancia política de estos tipos es patética), dinámica interna fogoneada además por los medios, se lanzaron finalmente a la resistencia a la autoridad en la mañana de ayer sábado, cuando ocuparon la ruta 14 como reacción a la acción de Gendarmería.

La autoridad tenía la orden judicial para acabar con el patoterismo de patrón de la vereda que está afectando seriamente el abastecimiento de alimentos y combustibles. En el momento de poner en práctica esa medida, la Gendarmería se encontró con la resistencia de los rebeldes de Entre Ríos. Los hechos fueron ampliamente difundidos por los medios de comunicación audiovisuales. Hubo empujones, alguna patada a los riñones y diecinueve detenidos, a quienes se les seguirá el debido proceso por impedir el libre tránsito de las rutas nacionales y por resistirse a la autoridad.

Todo esto era previsible por un lado. Y era, si se quiere, inevitable por el otro, ya que todas estas personas que se retroalimentan emocionalmente dentro de un círculo vicioso del que no pueden salir, están en un estado como de sacados, o sea, metidos en un mundo de fantasías que creen el real. Creen que los opositores al gobierno nacional (más o menos la mitad de los argentinos) están todos con ellos. No lo están, pero aun si lo estuvieran, no son más que la mitad, precisamente la mitad que fue derrotada en las urnas seis meses atrás.

Existe algo que se llama democracia, ¿vistes?

De todos modos, más allá de Gualeguaychú, hay quienes sueñan con el caos.

En efecto, hubo hechos mucho más graves que el de hoy en Gualeguaychú en este período que se inició tras el discurso de la presidenta: Al principio de la semana que terminó ayer, desde un piquete de ruralistas de Victoria, una camioneta con piqueteros de “el campo” emprendió una persecución rutera en la cual hubo un par de disparos a un convoy de seis camiones tanque que transportaban combustibles. La intención de impedir el abastecimiento de combustibles está a la vista en ese caso, como lo estuvo también en piquetes de otras localidades de varias provincias.

Pero lo más grave del episodio surge al conocerse la identidad del dueño de la camioneta que emprendió la persecución y de la que partieron los disparos. Según el ministro del interior, la camioneta pertenece a un productor rural que es pariente de un ex represor. Una coincidencia de parentesco, claro. Nada significa. Pero no es la única coincidencia. Baste con recordar quiénes formaron parte del teflonazo habido en Plaza de Mayo meses atrás, al principio de la ofensiva antikirchnerista.

Está más claro que nunca la existencia de un grupo tradicional de poder (hoy sin poder político, ni armado), que pretende recuperarlo mediante la desestabilización del gobierno. Es ésta gente la que fogonea los piquetes “ingobernables”, sobre todo los que afectan la distribución de combustibles. Taponando las arterias, y quitando el fluido vital, todo el cuerpo social se paraliza. Más claro, echále agua.

Es esta gente la que alienta la resistencia después de la resistencia y, los productores que mansamente se prestan al juego pasan a ser la carne de cañón de una ofensiva que parece entrar en etapas decisivas.

Si faltaba algo para que todo esto quede claro, por ahí surgió la voz de la arrebatada Elisa Carrió: o recomponen el poder, o dejan el poder, dijo, con parecidas palabras pero así de claro, la agorera política.

Están dispuestos a todo, al parecer. No es para sorprenderse. Se trata de mucho, pero mucho dinero, por las próximas diez cosechas al menos. Miles de millones de dólares son los que están en juego. ¿Están dispuestos a cualquier cosa, con tal de quedarse con la porción más grande de la torta, o sea la torta toda? Sí, claro que sí. Por ahora, sólo los detiene el miedo a ser derrotados en el día de la ofensiva final.

Como carecen de las fuerzas armadas, por lo tanto, apuestan al caos. Y después del caos, la ofensiva final podría alcanzar el éxito (Las fuerzas políticas dispuestas a hacerse cargo ya las tienen, claro. Y los medios también). Pero hace falta, antes, garantizar el caos.

El vicepresidente de la Sociedad Rural, hoy mismo, en medio de la nerviosa jornada, lo dijo en entrevista telefónica con algún medio: habló de próxima convulsión social, saqueos, etc.

Ayer probaron. Tuvieron la respuesta esperada, pero sólo en forma débil. Grupos de personas se reunieron en diversas esquinas de Buenos Aires y en muchísimas localidades de las provincias, para golpear cacerolas. Muchos grupos y en muchas localidades, pero con muy escasa repercusión alrededor de cada uno de ellos.

El grupo reunido en las cercanías de la quinta presidencial de Olivos, por ejemplo, se dispersó inmediatamente tras la llegada de menos de un centenar de militantes justicialistas, o militantes barriales.

Y la Plaza de Mayo, por otra parte, fue rápidamente ocupada por militantes del oficialismo. Como los medios no quisieron darle cobertura a esta concentración, el propio presidente del justicialismo, Néstor Kirchner, y varios ministros del gobierno de Cristina Fernández se hicieron presentes en la Plaza, mezclándose entre la gente y atrayendo con su presencia la inmediata atracción de los medios de prensa. Las tres o cuatro mil personas reunidas allí anoche alcanzaban para que las pantallas de la televisión difundieran una imagen de suficiente disuasión para el gorilaje que tenía ganas de reunirse en las esquinas de los barrios para golpear cacerolas.

Finalmente, la ratificación (en rueda de prensa ministerial) por parte del gobierno de las políticas económicas establecidas, y la reiteración de la voluntad de garantizar el libre tránsito de las rutas para todos, fue suficiente para desalentar a quienes con las primeras sombras de la noche del sábado juzgaban que “las brevas estaban maduras.”

Al mediodía del sábado, y a la tarde, muchas personas con las que uno podía hablar en el calle, criticaban las formas con las que el gobierno había decidido resolver el problema del corte de rutas. Se mencionaba entre esas personas, una y otra vez, la “tolerancia cero” impuesta por Zapatero para resolver una situación más o menos similar en España esta misma semana. Si la gendarmería, decían, tenía la orden de liberar la ruta, debieron hacerlo a como diera lugar. Pero la verdad es que no estoy convencido de que el método de la represión a sangre y fuego sea necesario. No lo creo. No hay ninguna necesidad imperiosa de que se materialice ningún derramamiento de sangre. Es mejor apostar al desgaste, y, sobre todo, a la sensatez de quienes se prestan al juego peligroso de desafiar al gobierno constituído.

Cortar las rutas, e impedir la distribución de combustibles y alimentos a esta altura del conflicto es ya provocación directa. Los calenturientos vecinos de Gualeguaychú deberán ser ganados por la sensatez. Si insisten en esa actitud desafiante… la cosa pinta mal para peor. Espero, sinceramente, que los gane la cordura y dejen de alimentar esa borrachera que no los llevará a ninguna parte.

Ahora es la madrugada del domingo. No tengo la menor idea de cómo continuará la puja por liberar unos y ocupar otros las rutas en la mañana de hoy. Espero, repito, que prime la sensatez. Hacerse el héroe frente a un grupo de gendarmes desarmados que, además, están aleccionados para no lastimar, es fácil. Sobre todo cuando se tiene la cobertura mediática garantizada. Pero cuando acabe de ser un juego mediático (y la paciencia de la gente se está agotando a pasos agigantados), entonces ya no será tan fácil.

Muchachos: cordura. Vayan a trabajar y dejen trabajar. Formen un partido político y cambien el “modelo económico” cuando tengan el poder. Pero dejen trabajar a la gente. Déjense de joder.

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Hasta la próxima.

Add comment 15 Junio, 2008

6. Argentinos, a las cosas; o sea: a trabajar.

Como debió ser desde un principio. Lunes 9 de junio. 20:00 hs

El acatamiento, por parte de las bases, a la decisión tomada por los dirigentes ruralistas de levantar las medidas de fuerza que han llevado a cabo los poroductores rurales se cumple desde la medianoche. Reverberaciones decrecientes de la rebeldía sostienen todavía algunos cortes. Ignorantes de toda la negociación que se ha estado llevando a cabo entre el gobierno y los dirigentes de “el campo”, los productores que aún mantenían piquetes en diversas rutas, manifestaban cándidamente ante los medios de prensa que esperaban la reunión del defensor del pueblo. La desconexión, para usar un término gráfico, entre los dirigentes y las bases, fue de esta manera palmaria. De todas formas, no es extraño que tales reverberaciones continúen por unos días más.

Que no debería ser, porque el discurso pronunciado hace una hora por Cristina Fernández de Kirchner fue claro, muy claro: “Argentinos, dejen trabajar a los argentinos”, repitió más de una vez en un tono que no le conocíamos. Calmo pero terminante.

La decisión del gobierno de crear un Fondo para que los producidos dinerarios de la aplicación de las retenciones a la exportación de soja por encima del 35 por ciento que tenían antes del 11 de marzo fuesen destinadas a fines claros y no a “la caja”, deshizo para siempre el argumento más repetido –en voz baja, ya que no es el políticamente correcto- por los ruralistas congregados a las veras de las rutas. Sesenta por ciento destinados a la construcción de hospitales, y el resto para viviendas y caminos rurales son un objetivo social y político claro y que no deja ninguna duda acerca del propósito último de la aplicación de las retenciones a la exportación de soja.

De todos modos, es oportuna la observación que hizo Buzzi hace diez minutos, al comentar el discurso de la presidenta: hay otros sectores de la economía que reciben rentas extraordinarias, pero parece que sólo las del campo irían a aplicaciones sociales. Es verdad. Hay cuentas pendientes en ese sentido. A mí en particular me cae mal la cifra que se dice obtuvo YPF Repsol en concepto de ganancias netas para el primer cuatrimestre del año: 1200 millones de dólares. Si tal fuera la cifra… no está bien. Lo estaría si la empresa destinara la mitad o más de sus ganancias netas en inversiones, por ejemplo de exploración… pero al parecer no lo está.

Además de estas observaciones, y de otras que se le puedan hacer al gobierno desde el sector agropecuario y desde otros sectores, está claro que fuera de las cámaras ha habido negociaciones y las seguirá habiendo en lo futuro. ¿Y saben qué? Eso está bien, aunque signifique tener que dar alguna concesión más a los sectores de “el campo”.  La paz social es un bien supremo también. Y este gobierno no es, como muchos repiten estúpidamente, un gobierno que aliente la lucha de clases sino la conciliación de clases a través del estado. Peronismo puro. Aggiornado a los tiempos posmodernos, en un mundo en el cual no hay guerra fría, ni comunismo amenazante, sino globalización, y una coyuntura extraordinariamente favorable para el país. Si vamos a ser ricos, seamos ricos. Pero que tengamos menos pobres también. Y una infraestructura renovada también, más allá del tren bala. No está nada mal. Nada mal.

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Cristina Fernández de Kirchner. Destino de los fondos de la renta extraordinaria por la exportación de la soja.

El discurso de Cristina Fernández de Kirchner fue, sin duda alguna, el mejor de sus discursos, hasta hoy. No le faltó ni siquiera el detalle de pedir perdón por los conceptos o palabras utilizadas por ella en alguna ocasión. Y tampoco, claro, la firmeza que se requiere para gobernar.

Un día muy importante para el país. Sin duda alguna.

Add comment 9 Junio, 2008

5. Cerca del día bisagra.


5. Domingo 8 de junio.

Cerca del día bisagra.

La reciente irrupción de los transportistas en el conflicto que nos ocupa desde marzo, con la decisión dramática de cortar las rutas para todos, actuó como catalizador a favor de las posiciones del gobierno.

Los dirigentes coaligados en pro de socavar las instituciones para lograr un cambio de política económica se vieron de pronto acorralados. En veinticuatro horas se encontraron despojados del método cómodo de usar los medios de comunicación para la agitación, para encontrarse, de repente, ante una fuerza real, muy poderosa, que estaba muy lejos de sus cálculos y que les estropeó el show mediático.

Una cosa es la cháchara deliberada y sesgadamente amplificada por los medios, o el arreo de centenares de miles de militantes de un antikirchnerismo pasivo a un acto de políticas clasistas ajenas a esa misma multitud, y otra muy distinta hallarse de pronto ante una fuerza real, poderosa, contundente, como es la paralización real, abrupta y definitiva de todas las arterias de la circulación de bienes, o sea, de la vida misma.

A todo esto hay que sumarle el hartazgo de una sociedad, o de la mitad de ella, ante una caterva de agitadores que fueron decayendo de una posición de defensa de la propia tarasca a la sedición lisa y llana.

Bien lo señala Alfredo Eric Calcagno en su artículo “La institucionalidad del conflicto con los terratenientes”, publicado en Miradas al Sur de hoy:

La acción de los terratenientes ha degradado la situación institucional. Ante todo, debe advertirse el peligro que implica la violación reiterada de la ley. Parace que la máquina del tiempo nos pone otra vez frente a los Señores Feudales de la Ruta, que como en la Edad Media determinan quién puede o no puede circular. Frente a esta situación, existe el remedio institucional: quienes cortan rutas están inmersos en el Código Penal.

Pero podría llegarse a una situación mucho más grave, que es la tipificada por el artículo 22 de la Constitución Nacional: “El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuyan los derechos del pueblo y peticiones en nombre de éste comete el delito de sedición.”

En el conflicto, quienes se atribuyen los derechos de una parte importante del pueblo, y además recurren a la violencia del corte de ruta, se deslizan hacia afuera de la institucionalidad. Ya no se conforman con solucionar el problema de las retenciones; ahora quieren diseñar el tipo de país, reconstituir el sistema federal, cambiar el régimen fiscal. Para presionar, se atribuyen la representación del “campo” (y de ese “campo” como totalidad de la Nación), cortan rutas y desabastecen. En realidad, una parte de la sociedad se transforma en árbitro de lo que conviene o no al país, y hace institucionalidad por mano propia, fuera de los instrumentos institucionales, que son los poderes del Estado y los partidos políticos. Se trata de un hecho gravísimo, que no puede admitirse.
Fuente: Miradas al sur. domingo 8 de junio, pg. 2

Es al punto a que se llegó y es el punto donde el conflicto debe acabar. Ni más, ni menos. O, si no, la revolución. Que, evidentemente nadie ignora, será sólo posible a través de una contienda violenta. Que puede durar, según los resultados, meses o décadas. Meses si triunfa la posición favorable a los desposeídos; décadas si triunfa la porción privilegiada de la sociedad. La Historia puede ser desdeñada todo lo que se quiera, pero está ahí y enseña. Sólo hay que saber leer las lecciones de la historia.

¿Cómo sigue esto?

Ante la notoria derrota de sus posiciones, ¿qué harán los dirigentes de las entidades ruralistas para sobrellevar la situación con las bases que acicatearon sin medir consecuencias? Y, además, y lo más importate, ¿qué harán para continuar la lucha por la defensa de sus intereses? Recuerdo, simplemente, que esto es lo que en definitiva se discute: Cuánta y de quién será la renta extraordinaria a la tierra que la situación internacional ofrece para la próxima década.

Lo primero es fácil de prever: los focos más levantiscos tendrán que remontar su propio desgaste.

Lo otro es más difícil. Se ha visto ya que estos tipos están dispuestos a utilizar todos los medios a su alcance. Apelar al defensor del pueblo y a la Iglesia han sido cartas jugadas ante la inminencia de la derrota. Ambas bazas fracasaron. Pero, les queda aun un arma muy poderosa: los medios de comunicación los cuales, en su conjunto, salvo excepciones, están con “el campo”, ya por que en ello les va sus propios intereses, ya por química gorilista, ya por simple vedettismo.

Ayer, en uno de los infinitos artículos de “opinión” de los grandes diarios, en uno de ellos leí este comentario de un lector: “Pero. ¿qué le pasa a la señora presidenta?; ¿no lee los diarios; no ve televisión; no escucha la radio?” Patético, pero real. Los medios de comunicación manejan el humor instestinal de las personas del común y en eso son campeones. Y ahora, además, cuando está en marcha el proyecto de modificiación a la ley de radiodifusión, mucho más violentos se pondrán. Ya han movilizado fuerzas de reservas: Los Artana y los Broda comenzaron a pulular por los medios, como en los mejores tiempos del neoliberalismo criollo de la pizza y el champán.

El gobierno, por su parte, carece de comunicadores eficaces. Con excepciones, no hay quienes logren explicar en términos mediáticos la problemática del conflicto. Los personajes del justicialismo que tienen una gimnasia de profesionales en este terreno de las comunicaciones, están deliberadamente borrados.

No es sencillo comunicar en un medio en el cual el interrogador (puesto en el papel del pueblo que inquiere) tiene los modos que tienen los papas y papisas de la comunicación en los medios. Se requiere un arte muy especial para contrarrestar las burradas que sueltan con las preguntas estos tipejos y tipejas y no quedar como un grosero en el intento.

Me acuerdo de los tiempos en que Cavallieri frecuentaba todas las semanas Tiempo Nuevo para aderezar con su característico floreo verbal la línea política del menemismo. Un Cavallieri sería muy útil para el gobierno pero, claro, el dirigente de los empleados de comercio está en otra cosa: en desplazar a Moyano de la CGT en el próximo congreso, por ejemplo.

En este sentido, el de la comunicación en términos populares o mediáticos, destaco una voz que conocí en la semana: la del diputado nacional Daniel Passini, de quien nada sé, francamente, pero que en “El Tobogán”, el programa radial que conduce Paulino Rodríguez en Radio Rivadavia ha sabido explicar la política agraria del gobierno en términos de una claridad meridiana.

También es cierto que por muchos comunicadores eficaces que tenga el gobierno, no son muchos los espacios en los cuales podrían extender su discurso. Los medios están en otra cosa y tratarán de invitar a quienes, aclarando, oscurecen.

La acción de quienes detrás de todo esto están por la desestabilización del gobierno, apuntarán sus armas, con toda seguridad, a buscar y ahondar fisuras dentro de la estructura del justicialismo. En este sentido, la férrea dirección asumida por Néstor Kirchner ha sido una acción destinada, no sólo a fortalecer la acción de gobierno, sino, sobre todo, a mantener lo más entera posible la estructura del único partido político que tiene posibilidad de poder, hoy, en Argentina.

¿Hay peligros?

Sí, los hay. Ya hubo incidentes serios en las rutas. Y se repetirán, si es que no hay un inmediato repliegue de los ruralistas contumaces. La prudencia y vocación de paz que pide por ejemplo una Elisa Carrió es, en este punto, una muestra de sensatez.

Alguien tendrá que decirle a Alfredo de Angeli que se agotó su cuarto de hora mediático. Las últimas declaraciones que dio a la prensa, este mismo fin de semana, demuestran que está lejos, muy lejos, pero muy lejos, de comprender siquiera el abc de todo el conflicto, y mucho menos el abc del estado actual del conflicto. Un hombre tan poco dotado para la política, en la situación en la cual lo han colocado las circunstancias y los amigos de las circunstancias, puede ser la causa de cualquier desaguisado.

En fin, tal la situación al día de hoy. Esta noche, deberá levantarse el paro de los comercializadores del nuevo oro de la Argentina. El gobierno, por su parte, tendrá que acelerar las negociaciones que, discretamente, hace tiempo que se están llevando a cabo con los comprometidos en la producción agropecuaria. No cederá ante las retenciones móviles, pero tendrá que hacer algunas concesiones a los poderosos de la producción agropecuaria y de las inversiones dinerarias. Un paso atrás, dos adelante.

Hasta la próxima.

Add comment 8 Junio, 2008

4. Patetismos.

4. Viernes 6 de junio de 2008

Otro día de patética manipulación de los hechos por parte de los medios. Y van…

El titular de Ambito Financiero de esta mañana define en forma contundente la manera de administrar la información que los medios tienen alrededor de esta crisis institucional, grave, que vive el país desde hace varios meses. Dice el titular del diario para la jornada de ayer: “Otro patético día cargado de palabras. Pasaron 86.”

El patético titular me sirve, de todos modos, para comenzar mi entrada de hoy.

La decisión de los propietarios de camiones de cortar las rutas totalmente, aporta a esta crisis el elemento de dramatismo que hacía falta para desalojar a los dirigentes de las entidades ruralistas de su cómoda posición de floreo mediático que durante noventa días les multiplicó el protagonismo hasta el infinito.

Con cámaras aseguradas a todo momento y desde cualquier punto de la provincia soliviantada, los dirigentes que más dan a cámara, como De Angeli y Buzzi, se dieron el lujo que hacer crecer hasta los puntos críticos de la explosión social un entuerto nacido y sostenido por dinero y fogoneado por los que pretenden abortar un proceso de redistribución del ingreso. Un lujo que, a estas alturas, y desde hace ya unas semanas, no pueden controlar.

El bloqueo total de todas las rutas por parte de “los camioneros.” (En este caso, me tiento a entrecomillar “los camioneros” como lo hice con “el campo”. Aunque objetivamente los camiones parados en las rutas lo están por voluntad de sus propietarios, quienes son, sí, camioneros, y la medida fue alentada por una cámara empresarial, el sujeto social “los camioneros” en este caso sigue teniendo para mí un carácter algo ambiguo, o desdibujado.). El bloqueo total de las rutas por parte de “los camioneros”, decía, viene a desnudar ante la opinión pública en general, y ante los ilusionados antikirchneristas de Entre Ríos y Santa Fé, que un corte de ruta no se trata de un juego mediático, cargado de insolencias, bravuconadas y cháchara con mates y bizcochos a la vera de las rutas, como un show para las cámaras, sino algo mucho más serio. Tanto, que puede paralizar la actividad total de un país en días.

El hecho –mediáticamente aprovechable, por otra parte- de arrojar al asfalto la leche en proceso de descomposición que era la carga de los tanques de los camiones parados en las rutas, es elocuente: Señores, esto es un corte de ruta; estas son las consecuencias de un corte de ruta. Cortar una ruta significa esto. No, el vos pasás, vos no pasás, en un montaje de aduana revolucionaria de ficción como el que llevaron hasta ahora los dirigentes ruralistas para las cámaras, es decir, para la gilada.

El gobierno, por su parte, empezó a comprender que la batalla mediática se debe sobrellevar empleando las mismas armas que proporciona el medio. Es decir, mensajes mediáticos, breves, impactantes, viscerales. La presidenta ha dicho ayer: ¿Quién se puede dar el lujo de estar noventa días sin trabajar? Sólo los que tienen renta acumulada.

Al fin, parece que el gobierno comprendió cuál es el lenguaje de los medios. Ni Cristina Fernández de Kirchner, ni nadie que esté medianamente informado, ignora que los productores rurales no han dejado de “trabajar” en estos noventa días. Simplemente han decidido retener los cien millones de toneladas de soja guardada en silos y en silos-bolsas hasta conseguir mejor precio de venta –o menor nivel de retenciones- que es lo mismo en términos de rentabilidad. Pero como la presentaron –para la gilada, repito esto todas las veces que sea necesario- como un “paro”, así se les debió responder siempre: ¿Quién puede darse el lujo de estar noventa días sin trabajar?

También D’Elía salió ayer a responder en términos mediáticos. La explotación mediática que los dirigentes que se lanzaron a socavar el poder institucional hicieron del procesamiento de los ruralistas que incendiaron campos, fue vergonzoso. Margarita Stolbizer no perdió oportunidad de mostrarse ante cuanta cámara se le ofreció para decir, con los modos de la lamentación del pequeño burgués, “me hicieron tocar el pianito.” Otro mensaje mediático dirigido a la gilada.

D’Elía salió a decir cómo son las cosas: no sólo él mismo y muchos otros dirigentes han sido procesados durante los últimos años: son miles los luchadores sociales que tienen procesos judiciales abiertos.

Más difícil fue la comunicación mediática al término de la reunión del partido justicialista de ayer. La falta de convicción de Daniel Scioli para enfrentar una conferencia de prensa fue notoria. En el aire quedó la sensación de que la división del justicialismo (mal endémico de esta fuerza política) se encuentra en un estado más avanzado de lo que en la calle se cree. No supo explicar ciertas ausencias y fue dubitativo a la hora de contestar las preguntas. Afortunadamente tuvo un destello de iluminación y ante un micrófono soltó: “Con la comida no se jode.”

La Iglesia, por su parte, emitió un documento de todo punto de vista inoperante. Y el gobernador de Santa Fé, el socialista Binner, se ofreció para mediar. El martes será recibido por la presidenta.

Así las cosas, no descarto la idea de que, en reuniones paralelas, discretas, se vaya dando forma a un acuerdo que ponga fin a esta situación peligrosa. No sería de extrañarse que la solución surja este mismo fin de semana, si no antes (es decir, hoy mismo).

De no ser así, por otra parte, haría que la situación creada a partir del corte total de las rutas se torne explosiva. Ayer hubo en varios puntos del país escenas de violencia entre camioneros. Son menores, pero reflejan un estado de ánimo sumamente peligroso.

Si los dirigentes de las entidades rurales no ceden este fin de semana, la situación se tornará mucho más grave. Y ya se sabe que de las situaciones graves nadie sabe de antemano cómo se sale.

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Hasta la próxima.

Add comment 6 Junio, 2008

Una imagen que apoya mil palabras.

Una fotografía con significado.

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Las presentes fotografías, tomadas de Siete Dias, edición del 30 de mayo, son un par de las tomadas en el acto de Rosario el 25 de Mayo. Está claro que la elección de las fotos por parte de la revista fue para ilustrar la presencia de Castels, Blumberg y De Narváez en dicho acto. Pero más allá de esto, es intersante leer el cartel que está en un segundo plano de una de las fotos: “Acá se trabaja. Acá no se roba. Acá no hay vagos..

Es un cartel típico de un francotirador, en términos de actos masivos. Alguien que, por las suyas, se presentó con ese cartel hacho en casa y con la idea de manifestar lo que el portador del cartel piensa. O sea, es un caso aislado.

Pero, más allá de que esa consigna no responda a ninguna de las políticamente correctas establecidas por los organizadores; y, más allá también del hecho obvio de que una golondrina no hace verano; más allá de todo eso, yo no tengo ninguna duda en afirmar que ese cartel refleja el pensamiento visceral (las emociones si se quiere), de mucha gente que concurrió a Rosario el 25 de Mayo. No digo toda; no digo la mayoría; sí digo mucha.

Me sirve a mí para ilustrar, pues, las afirmaciones hechas en mi primer posteo de este blog.

Hasta la próxima.

Add comment 2 Junio, 2008

Nuevas jornadas del conflicto. (continuación)

3 – 1 de junio de 2008

La modificación a la normativa que ha establecido las retenciones móviles el 11 de marzo, hechas en forma unilateral esta semana por el gobierno, ha fijado de una vez y para siempre la frontera a partir de la cual se practicarán negociaciones por encontrar soluciones a los problemas anexos al principal, como son la producción de trigo, maíz, lácteos, carnes, arroz, yerba mate.

Ante esta demarcación, inequívoca desde siempre pero expresa y remarcada a partir de la implementación de estas modificaciones, la respuesta de los ruralistas ha sido la peor de todas las posibles: insistir que debe retrotraerse todo al 10 de marzo para empezar a discutir a partir de ahí.

Algunos adjudican esta posición deliberadamente paralizadora a la falta de experiencia política por parte de los dirigentes que están cerca de las bases; otros, a la exaltación autoestimulante de las mismas bases, que desbordan a los dirigente.

Moyano, el dirigente camioero y de la CGT, fue claro al opinar sobre esta trabazón: La mejor negociación lograda es aquella en la que las dos partes quedan insastifechas, recordó Moyano. Unos –aclaró el dirigente- que se van pensando que pude sacar más, y otro que queda pensando que pude ceder menos:

Esta idea, pragmática, realística (la Política es el arte de lo posible), está ausente en las cabezas de los dirigentes de las agrupaciones rurales que fogonean este conflicto. Y si en las bases tampoco está la conciencia de ello, ello no es por una ignorancia individual del gringo, del productor, del chacarero, sino por incpacidad de los dirigentes para considerar tal idea básica en Política y transmitírselas a sus dirigidos.

La falta de experiencia política –para la gran política- de los dirigentes ruralistas ya quedó demostrada en el propio acto del 25 de Mayo en Rosario. Por un lado se fueron de boca, cerrando las puertas a toda negociación (“El gobierno de los Kirchner es un obstáculo.”, “Tenemos que ganar, o ganar.”), y, por otro lado, se mostraron chambones a la hora de seducir a las masas que habían comvocado. La expresión elegida por Alfredo De Angeli puso al desnudo esa utilización de una multitud como si se tratara de cabezas de ganado a las que se arrea. “Toda esta gente puede ser suya, señora Presidenta…” Una chambonada.

Y esa misma falta de capacidad negociadora se manifestó esta semana, luego de conocerse la respuesta del gobierno, manifestada expresamente en la implementación de las modificaciones a la resolución que creó las retenciones móviles. La respuesta a esa respuesta fue un nuevo esquema de manifestación de protesta, esta vez con miras a abandonar las rutas y meterse en los pueblos, en las ciudades, para presionar sobre la propia institucionalidad.

No hay, pues, ni desborde de las bases, ni inocencia política. Los dirigentes de las entidades rurales que llevan a cabo esta protesta carecen de experiencia política para la gran política; eso es verdad, pero no son inocentes. Van por el poder formal. Saben lo que quieren: otro modelo económico. Es decir, cambiar el rumbo de los planes que el gobierno se ha propuesto y que fueron aprobados por una primera minoría muy significativa en las elecciones de octubre pasado. Van por el poder formal.

Los caminos que tienen para lograr tales objetivos son dos: la conformación de un gran partido político que reúna a la oposición al gobierno, ahora atomizada, con miras a ganar espacios de poder mediante las elecciones en democracia (cuando éstas sean).

El segundo: la desestabilización, el socavamiento del poder con miras a la explosión social, a la pérdida absoluta de legitimidad en el gobierno, y al llamado a nuevas elecciones. O sea, un golpe civil, institucional. Esto está más claro que el agua de los manantiales. Las sistemáticas respuestas “caprichosas” por parte de “el campo” a cada paso dado por el gobierno demuestran que, desde hace ya ochenta días, los dirigentes rurales, y quienes estén detrás de ellos, han elegido este camino. La situación política es, por lo tanto, muy grave.

A mí no se me puede olvidar quiénes fueron los que, en las primeras jornadas de este conflicto, armaron un simil cacerolazo en la propia ciudad de Buenos Aires, como un primer intento de medir la receptividad de la ofensiva política conservadora en las clases medias porteñas y urbanas en general. No es bueno olvidar ese detalle en la historia de este conflicto.

¡Ah; mirá vos…!

Alfredo De Angeli descolla cuando le ponen un micrófono. Pero cuando quien sostiene el micrófono se lanza con alguna pregunta más ajustada a la realidad y no a la cháchara, el dirigente entrerriano claudica. Ceñido a contestar temas puntuales, pone de manifesto una y otra vez varios argumentos, dos de los cuales sí tienen la calidad de tales.

Uno es el argumento que dice que si el gobierno tuviese realmente la vocación de favorecer el cultivo de trigo, maíz y girasol, haría desaparecer las retenciones sobre esos cereales. El otro, es que el mejor impuesto, el más justo sería el del impuesto a las ganancias, no las retenciones.

El primer argumento es atendible. Pero, ¿qué sucedería si desaparecieran las retenciones a las exportaciones de los otros cereales? ¿No se trasladarían automáticamente los precios internacionales a los productos de consumo interno, tales como las harinas y el aceite de girasol? Tal vez, en una situación así, de ausencia de retenciones a las exportaciones del trigo, maíz, girasol, el gobierno se vería en algún momento en la necesidad de fijar cupos de exportación, o de prohibirla lisa y llanamente, lo cual sería un remedio con efectos similares a los buscados con las retenciones móviles, pero más impredecible, y, por lo tanto, arbitrario.

De todos modos, habida cuenta de las características que tiene hoy por hoy (y por los próximos años) la comercialización internacional de las comodoties de la tierra y para alimentos en el mundo, la perspectiva de una prohibición para la exportación de ciertos productos básicos es una que debe tenerse siempre presente.

La ciudadanía del común no alcanza a comprender aún las graves consecuencias que devendrían de una sojización completa del campo. La mejor manera de expresarlo sería en las palabras que dijo esta semana un político: La Argentina produce cada vez más un alimento que en el país no consume nadie. Un despropósito ontológico. Un disparate total. De seguir esta tendencia, en pocos años el país se vería en la necesidad de importar harinas, lácteos y carnes para el consumo de la población.

En cuanto al segundo argumento de peso que suele esgrimir Alfredo De Angeli, el que dice que más justo es un sistema de impuestos a las ganancias (en el cual, de suyo, va el concepto de “ganancias extraordinarias”, conforme a la doctrina vigente en todo el mundo), la respuesta es una sola: ¡Ah, qué vivo! ¡Mirá vos…!

En nuestro país, lamentablemente, la postulación de ese principio equivale a la confesión de propósitos de evasión fiscal. Lamentablemente. Y lamentablemente no sólo por la ineficiencia e ineficacia del estado para ejercer la policía del impuesto en nuestro país (favorecidas, además, por la corrupción del aparato burocrático), sino, además, y principalmente, por la propia cultura de evasión fiscal que nos es inherente como característica de nuestra sociedad.

Observese un ejemplo menor, pero gráfico: en uno de los tantos llamados que se hacen a las radios o a los canales de tv para apoyar o para manifestarse en contra de “el campo”, uno de ellos, identificado como productor rural, decía que no podía acceder al sistema de reembolsos de retenciones porque uno de los requisitos del beneficio era el de ser propietario de la tierra (que es el sujeto social y jurídico al que el subsidio va dirigido), y ellos no lo eran porque “le alquilaban la tierra al padre”. Un claro ejemplo: no hacer una sucesión, o un traspaso de propiedad de la tierra, porque tiene un costo, y mantener la ficción de un alquiler familiar, muy probablemente con fines de evasión fiscal.

También es conocido el tema de los valijeros que compran las cosechas en negro y en efectivo. Y ni que hablar de los impuestos inmobiliarios que se hacen en base a tasaciones hechas en épocas que los campos costaban menos de la cuarta parte de lo que cuestan hoy, en dólares.

Por supuesto que una reforma integral del sistema impostivo, con un fuerte énfasis en el impuesto a las ganancias es una vieja aspiración y debería comenzar a estudiarse a fondo. Pero no es, ni de lejos, la solución más adecuada para un problema flagrante.

Hacia un nuevo acto político.

Esta noche de domingo, en el programa de Luis Majul, se mostró a un Alfredo De Angeli notoriamente diferente. ¿En qué sentido? En el sentido de mostrarse menos agresivo para con el gobierno nacional. En el reportaje que le hizo el periodista en Gualeguaychú, a la vera de la ruta, esta vez no se le oyó decir a De Angeli que era necesario regresar al 10 de marzo. Eso, es ya un detalle a tener en cuenta.

De todos modos, cabe decir que, negando las acusaciones que le hace el gobierno naciona, transmitidas bajo las formas de preguntas por el periodista, el dirigente entrerriano, negando, confirmó tales acusaciones: que no trabaja su tierra propia (que la tiene en herencia, en copropiedad y con usufructo hacia su madre), sino las que arrienda bajo  el régimen de aparcerías a empresas de Yabito, o sea Yabrán. Que mientras hacen un paro para la galería, impidiendo la importación de granos, siguen trabajando en los campos. Y, por último, que se desplaza en un avión, ofrecido por un productor del sur de la provincia de Buenos Aires. No pudo negar tales acusaciones, si es que así puede llamárselas, pero sí confirmarlas a su modo.

Confirmó, sí, que van a por un nuevo acto masivo, posiblemente el 20 e junio, Día de la Bandera; prosiblemente, también, otra vez en Rosario. Dijo expresamente que su aspiración era la de hacer un gran acto, multitudinario, presidido por la misma presidenta de la Nación, para anunciar a todo el país una nueva política agropecuaria. :-)

Evidentemente, Alfredo De Angeli ha decidido, o ha sido convencido, de que a partir de ahora, si quería potenciar sus posibilidades de acción política a futuro, debía mostrarse ante la opinión pública con otros modos diversos hasta los que utilizó hasta aquí. ¿El mismo asesoramiento de imagen de medios que tienen otros dirigentes? Ya se sabrá. Lo cierto es que Alfredo De Angeli se mostró hoy, ante las cámaras de América, con modos muy diversos a los que todos ya le conocemos después de tres meses de exposición mediática.

Para mañana está anunciado un “paro general” de apoyo a “el campo”, aunque Buzzi se ha ocupado muy bien en aclarar que no puede hablarse de un paro nacional por la sencilla razón de que ninguna de las organizaciones involucradas en esta lucha tienen poder formal, y real, para llevarlo a cabo. Pero sí habrá expresiones de apoyo, sin duda, del comercio y de las empresas de servicios que, en las provincias, llevan sus destinos comerciales atados directamentes a la suerte de la producción agrícola.

Por otra parte, el viernes comenzó a manifestarse una tendencia bajista para el precio del dólar en el mercado interno del dinero. Algunos creen que esa tendencia transparenta la intencionalidad del gobierno (que pude hacer que el dólar llegue a dos pesos o menos si quisiera) de alertar, mediante ese procedimiento, a la industria manufacturera en general para quienes, hasta ahora, ningún signo de retracción en las ventas o de aplanamiento de la curva de crecimiento se manifieste de manera preocupante. Quienes así opinan, dicen que la intención del gobierno es presionar a las industrias para que los apoyen. No sé si es tan así. Hace dos semanas atrás hubo una solicitada nacida de los sectores industriales y bancarios tendientes a acercar posiciones entre el gobierno y “el campo”, invitando a los dirigentes ruralistas a que cesen con las medidas de fuerza, recibiendo la enfática respuesta por parte de Silvio Corti, dirigente de la FAA: “Que se metan la solicitada en el culo.” (Crítica de la Argentina, 18/05/08, pg 6).

Hasta la próxima.

Add comment 2 Junio, 2008

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Todavía consideramos a un hombre poderoso como un líder nato, mientras que a una mujer poderosa, una anomalía.

Margaret Artwood. Escritora canadiense. (1939-)

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