26. La ofensiva de los medios continúa.
26. La ofensiva de los medios continúa. Viernes 18 de julio de 2008. 11:40
Los medios tratan ahora de mantener el golpe de estado consumado contra el gobierno de Cristina Fernández dentro de los límites de la legalidad formal.
Con asombrosa celeridad, se han puesto de acuerdo en manifestar que hay paz social, que la gente valora ahora más a la presidenta, y que esperan de ésta que gobierne por fuera del partido justicialista. Es decir, que gobierno conforme a la voluntad o los intereses de quienes han dado el golpe.
Que llame a Solá o a Reuterman, que son los que saben de campo, repitió hoy varias veces González Oro. Negrito: Solá y Reuterman no saben de campo, son terratenientes. O sea, son parte, no pueden ser jueces. La verdad es que la campaña mediática es impecable. Claro, son maestros en el arte de engrupir giles. Pero…
La pregunta es ¿Se conformará Cristina Fernández con el papel de figurita decorativa que le asignan los golpistas? ¿O se lanzará a una contraofensiva? No creo que tenga acompañamiento para esto último…
Hasta luego
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25. ¡Oh, el viejo diccionario de la RAE!
25. Leer el viejo diccionario de la RAE de vez en cuando es un buen ejercicio.
Defección: Acción de separarse con deslealtad de la causa o parcialidad a que se pertenecía.
Traición: Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener.
Agachada: Disimulo, subterfugio, rodeo, pretexto.
Lealtad: Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien.
Honor: Cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo.
Fidelidad: Lealtad, observancia de la fe que alguien debe a otra persona.
Cobardía: falta de ánimo o valor.
Pusilánime: Falto de ánimo y valor para tolerar las desgracias o para intentar cosas grandes.
Pacato: De condición excesivamente pacífica, tranquila y moderada. De poco valor, insignificante. Mojigato, que tiene o manifiesta excesivos escrúpulos.
Mojigato: Que afecta humildad o cobardía para lograr su intento en la ocasión.
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24. No son ni buenos ni malos: son incorregibles.
24. “No son ni buenos ni malos: son incorregibles.” Jueves 17 de julio de 2008 17:00
Parafraseando la famosa caracterización de Borges para los peronistas, podemos decir, también: los radicales no son ni buenos ni malos: son incorregibles.
Esta madrugada, un patético Cobos lo demostró una vez más. Sin vocación de poder, niños grandes de camisa almidonada y buenos modales, los radicales han demostrado una y mil veces que en política son androides de sangre chirle y tibia. No sirven para gobernar, no sirven para pelear, no sirven para la vida pública. Son muñequitos de torta. Patéticos.
La mitología radical habla de un Illia. Y no fue otra cosa que un medicucho de provincia que no supo, no pudo o no quiso enfrentar a los poderes que finalmente le dieron una patada en el orto. Y el propio Alfonsín, a quien la Historia le designó el papel de restaurar la democracia, la bastardeó con sus leyes de obediencia debida y punto final y su también patético “Felices Pascuas, la casa está en orden.” Esa claudicación aún la estamos pagando. La democracia pervivió condicionada un cuarto de siglo.
La lección es tardía para Cristina Fernández de Kirchner. Abrazando un sueño de transversalidad, recurrió a un radical para la fórmula presidencial y éste, ante las presiones, le mete los cuernos en público, confesándose, no sólo pecador, sino también débil.
Los grandes diarios ya titulan: Cobos entró en la Historia. Of course, man: Un nuevo Judas, un nuevo Brutus. Entró en la historia, claro para ocupar los primeros puestos en el inventario de los cobardes. ¡Ah, señor!. La política es lucha, combate, disputa…. En ésta me gusta la de Menem:a los tibios los escupe Dios.
A propósito de Menem: ver a Menem, Romero, Rodriguez Saa, Reuterman, hablando en el Senado para fundamentar su oposición al proyecto oficialista es otro capítulo de lo patético. ¡Nada menos que estos personajes!
Integraron, los mencionados, más otros, la lista de quienes recibieron el famoso “Que se vayan todos” del diciembre de 2001. Y ahí están. No sólo no se fueron sino que regresaron. El regreso de los muertos vivos. Rodriguez Sáa, produciéndole a la presidenta exactamente lo mismo que los gobernadores le produjeron a él en Chapadmalal: el vacío de poder. ¡Pero si no se puede creer!
La cuestión objetiva es que los dueños de la Argentina volvieron a ganar una batalla decisiva, una vez más. Ahora, ¡a hamacarse!
La presidenta Cristina ha quedado en la soledad más absoluta. Como no saque de la galera alguna medida heroica, deberá irse. No se puede lidiar con un poder que estableció aduanas facciosas en las rutas, garantizó el desabastecimiento de alimentos mediante el uso de patotas y, además, poseen los medios de comunicación.
¿Tiene alguna forma de zafar de esta situación Cristina Fernández? A mi juicio, no. Carece de toda fuerza. El aparato justicialista, que Néstor Kirchner pudo manejar para reinvidicar el ideario justicialista hasta el acto del martes, lo acaba de perder esta madrugada. Los Romero, los Menen, los Rodriguez Sáa, los Reuterman, le bajaron el pulgar. Y detrás de todos está, como nadie ignora, The Big Brother.
-Che, Néstor: el peronismo es paternalismo. Nosotros somos señores feudales y a los siervos de la gleba los tratamos como lo que son: clientela.
-El peronismo es justicia social, soberanía política, independencia económica.
-No seas boludo, Néstor.
Ése podría ser el diálogo de entrecasa.
Otro podría ser:
-Si seguimos con la sojización, Argentina va a la ruina.
-Argentina nos chupa un huevo, gil.
Triste, tristísimo. Uno de los capítulos más negros de la historia política argentina.
¿Cómo continúa esto? No tengo la menor idea. Para mí, el capítulo está cerrado. La oportunidad que Argentina tuvo para producir una nueva sociedad, más justa, ha pasado. El intento terminó en derrota. Habrá que esperar, meses, o años, hasta que las masas hambrientas vuelvan a producir nuevos saqueos, nuevos diciembres de 2001.
El panorama que se abre a partir de hoy para los próximos años es muy negro. Habrá ricos rastacueros como los de 1910, y habrá millones de desplazados, de hacinados, empobrecidos, desarraigados hurgando en los basurales para comer. Y mirando con rencor hacia los privilegiados.
La clase media que acompañó a este proceso golpista, debería empezar a colocar más rejas en sus casas. La redistribución de las riquezas se hace, por las buenas, o por las malas.
Que Dios se apiade de nosotros.
De no mediar algo extraordinario, este momento de catarsis queda clausurado aquí. Lo que sigue ahora en la política nacional es cháchara para la gilada. A mi, francamente, no me mueve un pelo.
Así que: hasta la vista, baby
6 comments 17 Julio, 2008
23. Las nubes de Úbeda.
23. Las nubes de Úbeda. Miércoles 17 de julio de 2008. 19:50
Estoy viendo y escuchando, de a ratos, a los senadores que llevan a cabo el debate para dar –o no dar- aprobación al proyecto de ley del ejecutivo y ya aprobado por Diputados. La resolución 125, claro, de eso se trata. Y, viendo y escuchando, llego a la conclusión de que los políticos profesionales siguen sin entender, ni el país post diciembre de 2001, ni el mundo. Marchan hacia las nubes de Úbeda. Viven, francamente, en una nube de pedos. En términos generales, claro. Hay excepciones. Pero, en general, siguen sin entender el mundo en que vivimos hoy.
Y esto, independientemente del resultado de la votación al final del debate, que se espera para medianoche. E independientemente también de la posición partidaria de cada uno de los señores senadores.
Siguen sin tener conciencia en qué mundo vivimos hoy, en 2008. Y siguen sin tener conciencia que el país de hoy, el de 2008, no es el mismo del de antes del 2001. Y siguen sin tener conciencia de la realidad sudamericana hoy.
Continúan instalados muchos, francamente, en una auténtica burbuja de pedos.
El tema puntual es claro como el agua: o se aprueba el proyecto del ejecutivo, o el poder ejecutivo que encabeza Cristina Fernández de Kirchner deberá marcharse, en el caso de que no se apruebe. El porqué de esta importancia extrema para una norma formal ha sido muchas veces explicado. Pero no hay caso: muchos siguen con posiciones y actitudes que están a años luz de ver esa realidad tan simple y sus discursos y argumentos dan pena.
Y la realidad quedó demostrada ayer mismo, cuando los sectores del poder tradicional de la patria lograron arriar por segunda vez en pocos meses a una enorme cantidad de personas de la clase media urbana cuyo gorilismo visceral les impide ver lo elemental: quiénes los convocaron; para qué los convocaron; y, lo peor de todo, cual será el costo de deberán pagar esas mismas personas en el caso de que la postura “del campo” triunfe.
Costo que deberán pagar en dinero y en inseguridad. No tienen la menor idea. El odio los ha obnubilado. Es muy probable que a muchos de ellos les importe tres carajos tener que pagar el “lomo a 80 pesos el kilo”. Pero es muy poco probable que a tantos de ellos no les importe nada el mañana, en términos sociales. Si acaso sospecharan apenas un ápice de lo que será el futuro para sus hijos en una nación social y culturalmente fracturada, difícilmente se sumarían a una causa que les es completamente ajena en lo cotidiano inmediato.
Afortunadamente, con la inteligencia de los grandes estrategas, y con la fuerza necesaria para poder hacerlo, Néstor Kirchner duplicó el número de personas en la calle, realizando en el Congreso un acto de iguales carácterísticas en cuanto a cantidad pero de muy diferente calidad en cuando a intereses directos. Con el acto del Congreso les escupió el asado; de la misma manera que con las carpas en la Plaza de los dos Congresos les escupió el asado anterior. Si no hubiese sido por esta genialidad táctica, Cristina ya habría pedido el helicóptero.
La guerra está desatada. Cualquiera sea el resultado, la guerra está desatada. Ahora es imposible volverla atrás. Ahora ya no es tiempo para la tristeza nada más. Ahora es necesario tomar partido y actuar. Cada uno a su modo, con lo que pueda. Dentro de la legalidad, todo; fuera de la legalidad, nada. Con todas “las armas” que la política permite, dentro de las instituciones.
A quienes queremos cambiar la realidad social (no las relaciones de propiedad), de nuestra patria, de nuestra querida patria, nos costará triunfar. Los enemigos son muy poderosos y nuestros aliados son débiles. La lucha es despareja; y las perspectivas son pesimistas en cuanto a resultados inmediatos e institucionales. Es altamente probable perder esta batalla (aun después de un hipotético triunfo en el Senado), pero hay que darla. Y continuarla.
Repito por tercera o cuarta vez lo que dije en el primer post, en el 25 de mayo, el mismo día cuando vi el espectáculo de una marea humana en Rosario aglutinada por el odio étnico y ese triste espectáculo me inundó de tristeza: Si nosotros los negros, la negritud, ganamos esta batalla, las cicatrices cerrarán en meses, a lo sumo un par de años. Si triunfan ellos, las heridas sangrarán décadas. Varias generaciones.
¡Miren hacia la historia, imbéciles! La nuestra, la de América toda, la de Occidente toda. Con mirar la historia bastaría para despertar las conciencias de tanto boludo que marcha a pasos agigantados hacia las nubes de Úbeda..
No se lo reprocho a la gente del común, claro. La gente del común tenemos como tarea primordial trabajar, sostener nuestros afectos, rompernos el culo para parar la olla día a día. No actuamos en política. Se lo pido a quienes deberían tomar conciencia del momento histórico que les tocó protagonizar y que se encuentran hoy, miércoles 17 de julio de 2008, a las 19:40, regodeándose dentro de una nube de pedos.
Hasta mañana.
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22. Un testimonio.
22- Comentario de Lenfrent78 en La Nación.
Dejo esto registrado aqui, para no perderlo. Tal vez sea un comentario irónico, tal vez no. Pero vale. Sirve. Al menos el tipo en los dos actos, para poder oler en uno y en otro ja. ja.
Diferencias: en la FIESTA del campo, no hacia falta la policia, se sentia un aire bueno y limpio, gente con los nenes, autos estacionados que no fueron dañados, vendedores ambulantes felices, y un discurso interesante. En el ACTO del gobierno(a quien van a mentir… no era del FPV ni del Peronismo, la unica que falto fue cristina, porque despues estaba TODO EL GOBIERNO K ahi arriba): custodia policial por todos lados bien atenta, todo sucio, un olor raro(vino y sudor entre otras cosas), los negocios cerraron, paredes pintadas con aerosol, la gente se escapo de la zona(y aledañas) y el discurso fue el mismo envenamiento mentiroso de siempre.
fuente: comentarios La Nacion
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21. Se acaba la pausa. Otra vez a ponerse en guardia.
20. Se acaba la pausa. Domingo 13 de julio de 2008, 18:10
Estas dos semanas transcurridas desde mi última entrada a este blog catártico, no sucedió nada que alterase el estado de ánimo a un punto tal de llamar a una nueva catarsis. Es decir, lo que sucedió en ese período no fue otra cosa que una puja político-mediática por ganar el favor y el voto de los legisladores. Diputados antes, senadores después. Actividad febril para quienes se ocupan de la política como oficio. Para nosotros, los laburantes, fueron días de descanso, de trabajo pleno, de seguir para adelante, sin ese insoportable cántico de los medios alrededor del “sufrimiento” del campo. No se terminó el estado de ánimo que lleva a la catarsis, pero sí hubo una pausa, gracias a Dios. En fin, el trajín siguió sólo para los legisladores y los movileros de los canales y radios. Los demás, pudimos vivir en paz diez días.
La aprobación del proyecto del oficialismo es un hecho. Siempre lo ha sido. Nunca dejó de serlo. Pero, se intentó –y aún se intenta, y se intentará aún más- torcer ese rumbo.
Naturalemente, la situación es muy simple en términos históricos, o sea en términos de lo Grande, de lo Importante, de lo Trascendente: o se aprueba el proyecto y el oficialismo avanza en la consolidación de un proyecto, o el proyecto se cae y con él cae el gobierno. O avanzamos, o retrocedemos.
Sea un caso u otro, las fuerzas de la oposición tratan de alinearse desde ya. Claro que no es fácil. La oposición es una bolsa de gatos. Animal planet, tituló Horacio Verbitsky su editorial de hoy en Página12, aprovechando, para la ingeniosidad, la circunstancia de que la reunión pública y tal vez hasta cacerolera del martes se hará en Palermo, frente al monumento de los españoles y la puerta del zoológico, como se comenta en una entrada anexa a ésta. En otros comentarios políticos se aludió a esa situación de heterogeneidad política que es la oposición con el recurso de apelar al borgiano: no los une el amor sino el espanto. En este caso, el espanto K. O sea Kirchner. Muy de izquierda, diría la señora Mirtha Legrand quien, como se sabe, en estos días está brotada de un ataque alérgico al zurdaje. Se viene el zurdaje, che... Y parece que le vino, nomás.
José Pablo Feinnman, también en Página12 de hoy, en la contratapa, comenta ese espanto de los sectores tradicionales del poder que los lleva a unirse a como sea. Y pone el acento en lo que se juega. Nada menos que el futuro del país.
Y se juega el futuro del país. O regresamoos al país del Centenario, con poseedores de la tierra, exportadores de materias primas alimentarias, y masas de pobres pululando por todo el país, o avanzamos hacia una nación moderna, con una distribución de la renta más equitativa, que permita el ascenso social de las grandes masas populares.
Grandes masas populares expulsadas del campo, precisamente, en un largo e implacable proceso histórico. Pero los ruralistas, de esto último, se hacen olímpicamente los boludos. O, para decirlo más elegantemente, con las palabras de Alberto Dearriba para Miradas del Sur de hoy: “Con escaso sentido de la responsabilidad social, [los ruralistas] declaran públicamente que no tienen nada que ver con la pobreza”. No sólo eso sino que, además, está la convicción entre ellos que los pobres son tales porque son vagos. “Los desocupados son desocupados porque no quieren laburar”, recogió de un gringo real en Basavilbaso el periodista Mariano Blejman de Pagina12 por su paseo entre Larroque, Urdinarrain y Basavilbaso en busca de testinomios de “el campo”.
En la semana que empieza hoy, culmina el proceso formal de legitimación de una medida que ya era legítima. Legitimida otra vez, la oposición tratará de quitar legitimidad al propio gobierno. El aparato del partido justicialista es el objetivo número uno. El otro, el frente sindical. El más importante de todos, la “conciencia” que mueve la voluntad de las personas de la clase media antinegro. Esta última ya la tienen porque tienen el poder mediático que agita los enanitos que, a la manera de los que moran en la cabeza de Pitito, agitan los espíritus racistas de los gringuitos de las grandes ciudades.
Los medios tienen esas cabezas captadas para sí, mientras les ocultan, of course, los verdaderos motivos de esta guerra sin cuartel: dinero, muchísimo dinero. Tanto, pero tanto dinero, que un boludo estándar de clase media que sale a cacerolear ni siquiera entendería que pudiera existir. Algo así como los “años luz”, viste. Hay gente que no le cabe en la cabeza la idea de la distancia que recorre la luz en cien años. Tal cual. Hay gente que no tiene la más puta idea de las cantidades de dinero que se estás jugando en ésta.
El jaleo, pues, empieza el martes.
Hasta entonces.
Dejo el enlace a la nota de José Pablo Feinnman en Pagina12: Lo que está en juego.
Add comment 13 Julio, 2008
20. Un párrafo para la antología de la Ironía.
20. Para la antología de la Ironía. Domingo 13 de julio 13:00 hs.
El siguiente párrafo pertenece a Horacio Verbitsky, y forma parte de su editorial de hoy para Pagina 12. El párrafo hace alusión al sitio geográfico de la ciudad de Buenos Aires donde el martes se realizará el acto de la oposición y de los gringos ruralilstas. Lo rescato aquí y ahora como un texto magistral de lo irónico, independientemente del contenido del artículo, que comentaré en entrada aparte. Lo registro para divertirme, para no perderlo. Es sin duda alguna antológico. Aquí va:
Distintas versiones no excluyentes dan cuenta de la elección del lugar de la cita de los empresarios pasado mañana. Una es que Carrió lo sugirió porque en el monumento a los españoles celebró misa el cardenal Eugenio Pacelli, luego Pío XII, en 1934, y Juan Pablo II en 1982. El Vicepresidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, dijo que era un espacio rockero, porque allí se han realizado algunos recitales de verano. El presidente de Confederaciones Rurales, Mario Llambías, abrió su corazón y mostró sus sentimientos más profundos al decir que estaban frente al zoológico. Y todos coinciden en que es el sitio más cómodo para llegar desde Palermo, Recoleta. Belgrano, Vicente López y San Isidro, de donde se esperan los contingentes porteños, y para estacionar las 4×4 y los demás vehículos que lleguen desde el interior.
Fuente Pagina 12. Animal planet, por Horacio Verbitsky.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-107732-2008-07-13.html
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Magistral.
Add comment 13 Julio, 2008
19. Documentos. Cómo se sojizó el país.
19. Cómo se sojizó el país. Domingo 6 de julio de 2008. 23:20.
Lo que sigue, es la reproducción del artículo de la periodista de Miradas al Sur, Graciela Inés Pérez, titulado, El diseño de Menem y Solá. En pocas palabras, la autora pone a la vista del gran público los datos esenciales de un fenómeno que trasciende lo meramente económico. Se da cuenta en forma sintética, repito, cómo se aceleró la sojización del país, cómo es el sistema de la producción con relación a la propiedad de la tierra y quiénes son los actores que están detrás de esta política de sojización que podría conducir a nuestra patria a la calamidad de producir materias primas alimentarias y no poder cubrir las necesidades alimentarias de la población.
Es un documento más, que integrará con otros que recogeré aqui y allá con la intención de tener a la mano los datos esenciales de esta problemática tan compleja.
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El diseño de Menem y Solá.
por Graciela Inés Pérez.
Periodista.
Miradas al Sur. 6/7/08, pg. 6.
En estos tiempos, se debatió sobre si el Estado posee la potestad de quedarse con parte de la renta extraordinaria de los agroexportaciones. Poco se habló del modelo impuesto bajo la presidencia de Carlos Menem, cuando las compañías semilleras trasnacionales rediseñaron las políticas rurales, con sus consecuentes impactos. Cuando Felipe Solá fue secretario de Agricultura firmó la resolución 511, en agosto de 1998, sin la participación del Congreso de la Nación, y se produjo la avalancha de cultivos transgénicos. Por entonces, el subsecretario Jorge Ingaramo, también director de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, dijo: “En pocos años más, quedará sólo el 50 % de los productores agropecuarios”. Así, la Argentina entró en carrera para ser no productor de alimentos de alta calidad sino exportador de aceites e insumos para forrraje. El modelo se basó en la conjunción de tres condiciones tecnológicas: siembra directa, herbicidas sistémicos y soja transgénica. El casi exclusivo proveedor de este paquete es Monsanto.
El nuevo modelo agrario produjo la expulsión de más de 300.000 trabajadores. Un claro ejemplo de cómo el modelo de agricultura actual influye en el ecosistema fue el desborde del río Salado, en Santa Fe. “A mí nadie me avisó”, dijo el ex gobernador Carlos Reuterman. Sin embargo, tres meses antes, un monitorie satelital de alerta hidrológico advirtió sobre el aumento en el caudal del río. Una de las causas de la inundación fue el cambio climático, la otra fue que la siembra directa y los agroquímicos producen sobreexplotación de los suelos y su capacidad de absorción disminuye.
Cabe aclarar que Reuterman es dueño de 40.000 hectáreas dedicadas a la soja, y quien fue su vice, Marcelo Miniagurria, es lobista de las empresas semilleras y de biotecnología.
En la Argentina el ingreso de transgénicos se inició sin ningún debate, pese a las numerosas advertencias sobre los potenciales riesgos para la salud. Los únicos ensayos realizados fueron de las mismas empresas interesadas. Por entonces, el ministro de Economía era Roberto Lavagna, y su consultora Ecolatina tenía como cliente a Monsanto.
Concentración de la tierra: Entre 1988 y 2002 se generalizó el contratismo y aparecieron los fondos de inversión agrícola y los pools de siembra, que operan sobre el arrendamiento de la tierra y permiten la incorporación de capitales extrasectoriales. Así, los dueños de la tierra son cada días menos. El empresario textil Luciano Benetton posee 900.000 hectáreas (40 veces la Capital Federal). Las únicas voces que se opusieron fueron la de los verdaderos dueños, un grupo de mapuches que carecieron de la repercusión medíática masiva y hoy son empleados, en una gran proporción, como mano de obra barata en las porpiedades de Benetton. El grupo Cresud, cuyo principal accionista es George Soros, posee 468.000 ha., Bunge y Born cuenta con 260.000, Amalia Lacroze de Fortabat posee 220.000 ha.
En la zona pampeana, que es la más fértil y por ende la más cara del país, la concentración de la tierra es notable. De los casi 800.000 propietarios, los primeros 1.250 acaparan 900.000 hectáreas, 35 %.
En relación con las exportaciones, tres empresas manejan la mitad de los embarques de granos, aceites y harinas. La estadounidense Cargill 21 % de las exportaciones totales, la argentina Bunge y Born el 13 % y la francesa Dreyfus, 11 %. Eso sí, devaluación mediante, las empresas pudieron cancelar sus deudas con los bancos Nación y Provincia.
Graciela Inés Pérez, El diseño de Menem y Solá, en Miradas al Sur, 06/07/08, pg. 6
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Hasta la próxima.
Add comment 6 Julio, 2008
18. ¿Pato, o gallareta?
18. Salga pato o gallareta. Domingo 29 de junio de 2008, 19:30
La semana que concluyó ha sido carnavalesca. Pero ello no debe llevar a engaño alguno. Más allá de los tendales y globos inflados con aire o helio, se cuecen en varios ámbitos más sólidos, de ladrillo y mampostería, los más importantes guisados políticos. O desaguisados, vaya uno a saber. Pero ya está en marcha la cosa. Salga pato o gallareta, está en marcha. That is the question: pato o gallareta.
Nadie está en condición de afirmar, gatillada la escopeta, si lo que ha de caer a tierra para que lo recojan los perros será pato o gallareta. Lo único cierto de todo esto es que la escopeta ha sido disparada. ¡Pum!
El poder ejecutivo logró descomprimir la tensión institucional pero no la social. Y como ésta es causa de aquella… los pronósticos son inciertos.
De ahí el tono sacado de algunos pendolistas del poder, y el tono sedado de otros pensolistas del poder. Los primeros sospechan lo peor para ellos: el triunfo del gobierno en la pulseada; los otros, lo mejor para ellos: la derrota definitiva del gobierno. Las apuestas están divididas. Y la ruleta está en marcha.
Algunos sueñan lo imposible. Que un radical, por ejemplo, suceda en la línea constitucional a una presidenta justicialista en el poder nacional de un gobierno justicialista. Si un radical no se puede sostener en el poder cuando un gobierno radical, pensar que lo pueda hacer en un gobirno justicialista es una ilusión de adolescente. O no tan adolescente. La reunión de Cobos con Bergoglio, y las fichas que en el radical mendocino ha puesto, por ejemplo, algún doxólogo católico de larga fama, demuestra el nivel de ignorancia, no ya política, sino histórica y social que se tiene de la cosa. Pero, que los hay, los hay. Como las brujas.
Los grandes medios de comunicación pusieron toda la carne sobre el asador. Nunca antes como ahora pusieron todo su poder al servicio de una causa política. Y nunca en forma tan abierta, tan descarada. El día que todo esto pase a ser historia y las personas puedan deleitarse con la lectura de ensayos sociales, se tomará este período de nuestra historia como fuente inagotable de mentiras sostenidas por los medios de comunicación.
Los diputados y senadores de la nación son objeto, hoy, de presiones directas, tan intensas como nunca antes las tuvieron. Desde la amenaza directa (ojito con lo que votás porque cuando vuelvas a la provincia te la tendrás que ver con nosotros) hasta el psicopateo (por estas horas nada sutil, por cierto) de los medios de comunicación.
La consigna impuesta por los medios a una muy importante porción de la población es ésta: si votan el proyecto del ejecutivo, los diputados no sirven, son una agencia burocrática del ejecutivo y deberían irse. Si votan en contra, en cambio, son parte de un poder independiente y merecerán quedarse. Desde los medios, en pocas palabras, se están inflando otros globos muchos más grandes que el torito y la pingüina: cacerolas a la calle, versión III.
Esta mañana comentó alguien cercano a mis afectos, al pie de la parrilla, soplando el carbón recién encendido, en tono coloquial, al término del programa radial del doctor Grondona en Radio 10: “¡Mierda: sólo le faltó decir que lo que sigue es el magnicidio…!” Así están los muchachos de la prensa. Algunos, claro. Los pendolistas del poder. Los conspicuos. Los de siempre. Los que sigue la gilada.
Al oficialismo le dan los números con alguna holgura para que el proyecto se apruebe sosteniendo el nivel de retenciones a la exportación fijada en la resolución 125 aunque sus diputados y senadores han impuesto la necesidad de modificar la resolución 284, ampliando el número de beneficiados con los reembolsos. En la mira de las exigencias de los legisladores está, claro, el pequeño y mediano productor. Sin embargo, y a pesar de que también habrá flexibilización en cuanto a los requisitos que se piden para acceder a los reembolsos, del beneficio quedarán quienes están en negro de toda negritud fiscal, que son muchos más de los que la gente podría llegar a pensar.
Hay, también, el proyecto del diputado Macalusse, con el que se modificaría la ley de arrendamiento. El proyecto cuenta con el beneplácito de la FAA y será apoyado por el oficialismo. La norma pretende despegar, beneficiándolo, al propietario que arriende a un productor y no a un pool de siembra.
Aparentemente –el martes se sabrá- la salida legislativa va por ese lado. El proyecto de la oposición que pide la derogación de la norma ministerial no tiene posibilidad alguna de obtener los votos para ser aprobada. Ni por las tapas.
Si así se da, el recrudecimiento del conflicto social se producirá casi en forma inmediata. Los soliviantados cuentan a su favor con los medios y estos tienen cautivas las cabezotas de millones. La famosa gilada. La representación más payasesca de esta situación de confusión cuya única explicación es el gorilismo visceral de media Argentina, está en la carpa verde: el retrato de León Troski y la Estrella Roja de la CCC y el MST como fondo para el coro de militantes rojos que gritan entusiastas ¡Aguante el campo, carajo!
Nadie se confunda ante lo obvio. Lo que tiene forma de oso, camina como un oso y abraza como un oso, es un oso. El conflicto chico es por el bolsillo; el conflicto grande, es por la bolsa. O sea, el poder. Se han lanzado en contra del gobierno porque quieren el poder político. Deben abortar el proyecto kirchnerista a como dé lugar. Sí o sí. El Bicentenario será como el Centenario no no será. Ésa es la consigna.
Documentos.
Va uno breve, que ilustra lo sucedido en la semana; que caracteriza la situación a esta altura del conflicto, domingo 29 de junio, a la tardecita.
El apriete agropecuario.
Héctor Jorge Álvaro. Diputado Nacional.Con esta rebelión agropecuaria asistimos en estos días a una chabacana tergirversación de todos los valores: el reino del revés. En la deliberada confusión en que nos han introducido los poderosos factores de poder actuando como siempre lo hicieron, esto es, poner sus intereses por encima de la Nación, sin importarles en ningún instante las consecuencias políticas y sociales sobrevivientes, hay dirigentes que aparentemente no perciben lo obvio: aquí hay en primer lugar una formidable disputa política y en muy secundario término una discusión económica.
Son indisimulados los aprietes públicos a los legisladores para que en un “libre ejercicio de conciencia” reflexionemos; comprendamos “lo grave de la situación” y… votemos al revés de cómo lo hicimos el 27 de marzo.
Así, las tertulias “en lo De Mirtha”; las “reflexiones” de Mariano y las “objetivas” columnas de Morales Solá y Van der Kooy serían la más acabada expresión de la voz del pueblo y los legisladores nacionales una caterva impresentable de soldaditos de plomo subordinados a la caja de ya sabemos quién. Quedaría así demostrado el recurrente teorema apto para las crisis: “El Congreso Nacional no sirve para nada.” Otra institución fuera de juego, porque no entendió que el Partido del Campo es mayoritario. La legitimidad demicrática quedaría cuestionada por la “legitimidad de ejercicio.”
Veamos, si no, cómo “nos han dado vuelta la mesa“ para dinamitar cualquier cause armónico del conflicto: la toma forzada de rutas se presenta como “pacífico paro del campo”; las declaraciones de De Angeli sobre la tenencia de armas en las carreteras, como un desliz de mesa de café, la posición de hombres largamente rechazados por la opinión pública (Rodríguez Saa no es el único ejemplo), es cambiada abruptamente de “malos” a “buenos” con sólo declarar que están en contra de las retenciones móviles. Por supuesto que hay aspectos compartibles en la protesta. Pero ni todos los puntos reclamados son válidos, ni todos los métodos para obtenerlos resultan aceptables.
Diputado Nacional Héctor Jorge Álvaro: El apriete agropecuario, en Miradas al Sur, 29/06/08, pg. 4
No hay más para añadir, al menos hasta el martes, o miércoles.
Hasta la próxima.
Add comment 29 Junio, 2008
17. Cacerolas.
17. Cacerolas. Domingo 22 de junio de 2008. 13:40
Si la memoria me es fiel, la utilización de un elemento de percusión de carga simbólica –como es una cacerola- para amplificar el ritmo de una protesta política callejera, fue inaugurada por la derecha de Chile, allá por los primeros años de la década del setenta del siglo pasado, para manifestar en contra de Salvador Allende. La más absoluta complicidad de todos los medios periodísticos de Occidnte con la derecha chilena –recordemos que el mundo estaba en plena guerra fría- hicieron del método uno de conocimiento universal en pocas horas.
En Argentina no hubo ocasión de recurrir a ese elemento de percusión hasta treinta años más tarde. Sí hubo durante esos treinta años miles de protestas callejeras, durante y después de la dictadura del 76, pero nunca con cacerolas. Y la circunstancia de que la jornada histórica de la noche del 19 de diciembre de 2001 adquiriese esa música metálica fue casual.
Otra vez: si la memoria me es fiel, un “cacerolazo” había sido convocado –con esa forma precisa- para ese día por Fedecámaras, publicitado en los medios durante todo el día por su titular, Rubén Manosovich. Pero la gestación del “Cacerolazo” –el hecho histórico que conocemos como tal- venía por otro lado. Lo que acaeció, finalmente, fue una reunión de varias corrientes movilizadoras que se fusionaron en el mismo acto de la salida a las calles de millones de personas, al golpe de las cacerolas. La historia fue así:
El mantenimiento de la convertibilidad menemista por el gobierno de De La Rúa determinó su condena. El sistema del dólar como moneda local no daba más, explotaba por los cuatro costados pero el gobierno radical se negaba a ir en contra de una supuesta adhesión al sistema por parte de su electorado tradicional, las clases medias. Por su lado el justicialismo, de antemano decidido a poner punto final a una convertibilidad que ahogaba al campo, a las industrias, y a la nación misma a causa de su deuda externa, se movilizó para darle el golpe de gracia a un gobierno que, tras la renuncia del vicepresidente Álvarez, había caído en el vacío de poder.
Para liquidar al gobierno radical, el justicialismo movilizó a sus bases. Bastaba la reunión de un pequeño grupo de punteros para incitar al saqueo de comercios. Las condiciones objetivas garantizaban, no sólo el éxito de la maniobra táctica y la impunidad del procedimiento, sino su propagación violenta. Los saqueos se dieron durante varios días consecutivos en varios puntos, no sólo del Gran Buenos Aires, sino ya del país.
En la tarde del 19 tuve ocasión de ver y oir a muchos de esos punteros, sembrando versiones falsas sobre proximidad de bandas saqueadoras. Yo mismo vi cómo centenares de comerciantes del Once cerraban sus cortinas a las tres de la tarde, porque “las hordas habían asaltado los comercios de Constitución.” Los encargados de hacer conocer la nueva, reconocibles a simple vista, pululaban el Once, en grupos de dos o tres, o incluso solos, mimetizados como el transeúnte que había visto cómo…
Paralelamente, decenas de piquetes compuestos por una media docena de militantes de base encendían cubiertas en varias esquinas de Capital e improvisaban cánticos. Algunos de esos focos lograban la reunión de centenares de personas; otros, al no lograr repercusión alguna, eran abandonados rápidamente, para ensayar la maniobra táctica en otro sitio. También esa tarde, miles de militantes de la izquierda ortodoxa, tocaban puerta por puerta para la convocación a asambleas populares. Muchas de ellas tuvieron lugar en la tarde misma del 19, horas antes del “Cacerolazo”.
El corte voluntario de luz y la protesta cacerolera, como dije, había sido preparada por Fedecámaras y era en repetición a un método utilizado exitosamente ya, en plena era menemista, por Chacho Álvarez. No recuerdo ahora la ocasión en la que el ex diputado miembro del Grupo de los Ocho y luego vicepresidente convocó la protesta. Lo precisarán los puntillosos de las crónicas. Pero debió haber acaecido alrededor del 97. Aquella movida antimenemista de Chacho Álvarez tuvo un impresionante éxito. Muchos barrios de la Capital quedaron completamente a oscuras, y sonaron cacerolas y bocinas, pero… las personas no salieron de sus casas. Fue una protesta masiva, “desde el balcón.”
Cuando en 2001 Manusovich decidió repetir la experiencia para el 19 de diciembre, jamás pensó, claro está, en qué derivaría esa propuesta. El discurso nocturno del presidente De La Rúa, decretando el estado de sitio, fue la gota que rebalsó el vaso y los hechos que se produjeron a partir de esa noche son harto conocidos. (Aunque deliberadamente “olvidados” por muchos medios).
Para resumir el concepto: la decisión de derrocar a De La Rúa (un golpe de estado dentro de la institucionalidad formal de la democracia republicana) fue tomada por el justicialismo. Sus punteros obraron el “foquismo” necesario para que la secuencia de saqueos fuera. La protesta social generalizada, contra Cavallo (el corralito) y contra De La Rúa (estado de sitio), que estaba en marcha, se expandió y se montó sobre esa forma que para esa noche, por pura coincidencia de fechas, había convocado Fedecámaras.
Hecha esta introducción, voy al concepto que pretendo desarrollar.
Dice Carlos Altamirano, profesor de historias de las ideas en la UBA y en la UNQ, en respuesta a una entrevista que publica hoy Miradas al sur: “Ni un cacerolazo ni un Cordobazo se producen administrativamente.” Argumenta: “No hay una trama conspirativa que siempre logra todo. A veces, si y a veces no.” Y añade: “Fijese que después del discurso de la presidenta hubo mensajes de texto destinados a estimular un nuevo cacerolazo, y ese cacerolazo no se produjo.” Concluye el entrevistado: “La Argentina es un país difícil de gobernar y la inclinación a tomar la calle en la ciudad de Buenos Aires viene del siglo XIX. Es una sociedad muy movilizada y movilizable.” Fuente: “De dónde viene y a dónde va la clase media”, en Miradas al Sur, 22 de junio de 2008, pg. 7.
La afirmación del profesor Carlos Altamirano es justa. Y mi idea es ponerlo en estos términos. No toda movida conspiradora tiene eco, pero sí hay detrás de una movida que sí tuvo eco un propósito conspirador. La espontaneidad, en estos temas, no existe.
Por supuesto que no me refiero a la actitud del individuo tomado como tal quien, ante los hechos (por ejemplo, personas en la calle golpeando cacerolas), decide sumarse a la manifestación. Es obvio que esta actitud individual de quienes no forman parte directa de las organizaciones políticas es siempre espontánea. Lo que no es espontáneo es la convocación. Ésta suele estar planeada y ejecutada por un grupo que tiene propósitos estratégicos muy bien definidos.
Así, el primer movimiento cacerolero contra Cristina Fernández fue originado en la agitación directa, desde sectores vinculados a la última dictadura militar. Y el segundo, el de la semana anterior, mucho más amplio que el primero, aunque sea prácticamente imposible probarlo, es muy probable que haya nacido desde los mismos grupos, aunque la agitación social no fue la directa sino una montada sobre cataratas de mails y mensajes de texto que, objetivamente, partieron desde el Litoral.
La movida táctica es simple: es, si se quiere un ejemplo gráfico, similar en cuanto a su mecánica, a la teoría foquista de la guerrilla de los setenta. Se enciende el foco. Si cunde, habrá éxito, si no, no. Es así de simple. Los cuatro que encienden el foco son los conspiradores; los que se suman, cuando se suman, lo hacen “espontáneamente”.
Por supuesto que el éxito relativo de la segunda movida, la de la semana anterior, refleja otra realidad: para que el foco de agitación tenga éxito, es necesario que exista alguna fuerza en el interior de cada una de las personas que se suman a que se sumen. Es decir, malestar, bronca, cansancio, etc.
En este caso en particular, en las movida caceroleras contra Cristina de Kirchner, el objetivo de los instigadores, de los iniciadores del foco, es claro: la desestabilización del gobierno con miras a un recambio del mismo dentro de los mecanismos institucionales republicanos (un golpe civil).
Muy difícilmente superen una minoria las personas que se sumaron a la movida cacerolera de la semana anterior con este propósito en mira. Los hubo, pero fueron minorías. Seguramente una mayoría importante salió a manifestar por diversas motivaciones personales, entre las cuales no puede descartarse el mero cansancio ante una situación que produce desgaste en las personas corrientes que simplemente quieren trabajar, como tampoco puede descartarse el gorilismo inveterado de ciertos miembros de la clase media.
Esta contradicción, entre los verdaderos propósitos de los instigadores por una lado y las motivaciones personales de los protestantes con cacerola por otro, es una dificultad para los conspiradores de la desestabilización: han logrado movilizar las fuerzas desestabilizadoras pero deben ocultar sus verdaderos propósitos.
En la noche del 19 de diciembre de 2001, cuando los punteros del justicialismo, mimetizados como vecinos entre las muchedumbres que habían ganado las calles transmitieron la orden: “a la casa de Cavallo”, el ejército de ciudadanos dispuestos a colgar del alumbrado público al ministro menemista y socorrista del delarurrismo eran decenas de miles. La renuncia del aterrorizado ministro, acorralado en su casa, fue instantánea.
Lo propio sucedió al día siguiente, cuando, yendo por más, se lanzó la consigna del que “se vayan todos”, empezando, claro por el presidente De La Rúa.
Esta vez, en estos días, la cosa no es tan sencilla. Y ésta es la razón que ha llevado a la presidenta Cristina Fernández a citar en sus discursos –dos veces en pocos días- aquella expresión irónica de Marx, destinada a ridiculizar el determinismo histórico rebuscado del hegelianismo de izquierda: la historia se repite, sí; pero la primera vez como tragedia y la segunda como comedia.
Estas son, en términos muy reducidos, reflexiones acerca de las protestas callejeras de la semana anterior. Objetivas, o pretensiosamente objetivas.
Si me permito un recreo subjetivo –y me lo permito- estoy tentado a creer que la motivación principal para el caceroleo del lunes pasado (aunque muchos de los participantes no tengan conciencia plena de ello), es el gorilismo inveterado de la clase media, el odio al negro, la envidia a Cristina y el machismo. Todo ello alentado por el duende interior que, a la manera de los duendes alojados en Pitito, el personaje de Fabio Posca, susurran a los oídos. En este caso, los famosos duendecillos fascistas.
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Hasta otra.
Add comment 22 Junio, 2008